19 sept. 2012

La puñetera vulnerabilidad del Internet Explorer

Muchos me han preguntado sobre la vulnerabilidad zero-day del Internet Explorer que ayer se hizo eco en diversos medios de comunicación.

Primero, he de comentar que solamente en el navegador Internet Explorer aparecen mensualmente diversos fallos de seguridad y muchos de ellos peor que el que aquí tratamos.
Si tuviesen que dar la noticia de que en el Internet Explorer han encontrado un fallo grave de se seguridad, todas las semanas habría noticias en el telediario sobre el tema, pero bueno, es algo sobre lo que ahora no quiero discutir.

 
¿Y que narices es eso del zero-day? Un término anglosajón que se refiere a los fallos de seguridad que encuentran otras personas ajenas al producto, es decir, casi todas. Mientras la empresa o desarrollador del producto no haya dado con la vulnerabilidad, se considera zero-day.
 
De forma muy resumida, el problema que han encontrado, en este caso, se trata de un agujero de seguridad por el cual, cualquier usuario puede adueñarse del sistema y hacer con éste lo que quiera.

Como el navegador en cuestión tiene tantísimos fallos y agujeros desde hace mas de quince años, desde aquí aconsejo imperiosamente a todo el mundo que SIEMPRE utilicen otro navegador en vez de éste (llevo años diciendo lo mismo a todo el mundo).

Mozilla Firefox: Considerado el navegador más seguro hasta la fecha.
Google Chrome: Navegador rápido y seguro desarrollado por Google (usa el motor del Internet Explorer)
Opera: Otro buen navegador con multitud de opciones de navegación y configuración.

Existen otros muchos, pero estos son los más relevantes.

Ya lo sabéis. Ni el mejor antivirus del mercado va a libraros de los peores virus o vulnerabilidades. La primera/mejor medida de seguridad está en el usuario que utiliza el ordenador.

También podéis hacer lo que yo hago, usar GNU/Linux y olvidaros de los problemas. ;-)

18 sept. 2012

El Office 2013

No tardando, la compañía de Redmon, sacará a la luz su nueva versión de la afamada aplicación ofimática Microsoft Office, en este caso llamada Microsoft Office 2013, la cual, a mi parecer, no trae grandes novedades.


Si contamos como novedad el almacenamiento en la nube, el Skype y la capacidad táctil del mismo, ciertamente, la compañía nos está vendiendo la anterior versión con unos pocos pegotes más. Y por el precio que tendrá, seguiré utilizando OpenOffice/LibreOffice como vengo haciéndolo durante varios años.

Atentos a los precios (los pongo en dólares americanos, ya que la compañía no se que política tendrá al respecto con el cambio dolar-euro):

Hay dos modalidades, la versión en línea, la cual pagaremos una suscripción anual para poder usarla por internet (igual que Google Docs/Drive) y la versión instalable en el ordenador.

Para las versiones más pequeñas, Hogar y Estudiantes, la suscripción anual será de $100 y de $140 por la versión más básica instalable (sin access, sin publisher y sin outlook), y por la versión básica con outlook será de $220.
Para las versiones Premium, la suscripción anual será de $150 y por la versión instalable $400.

Si pensamos que una persona normal, en casa, utiliza únicamente un 3% de la suite de ofimática y un estudiante a penas llega al 15%, no entiendo porqué la compañía se empeña en colocarnos estos precios (sabiendo que para escribir una carta y como mucho una triste hoja de cálculo mal hecha).

Si las compañías se empeñan en luchar contra la piratería, lo primero que tendrían que hacer es poner precios razonables y más aún en un producto "Remasterizado" como es el Office 2013.

Voy a pensar seriamente en empezar a instalar suites libres o gratuitas en el trabajo para los clientes.

4 sept. 2012

Intel y AMD nos la quieren meter otra vez

Con tantos tipos de procesadores que hay actualmente en el mercado, es casi imposible distinguir cual es mejor o peor. Lejos quedan aquellos tiempos en los que la velocidad del procesador era el baremo sobre el que todo el mundo se apoyaba. Ahora la velocidad no es del todo determinante, ya que necesitamos tener en cuenta otros factores como la velocidad del bus de datos, número de cachés y capacidades de éstas.
 
En el caso de los ordenadores portátiles el tema es aún peor, ya que si no tienes la información necesaria sobre los procesadores puedes realizar la peor compra de tu vida.
Puedes ir a un centro comercial y ver las pegatinas de los portátiles, en los que se pueden apreciar logotipos y mensajes como "Intel Inside" o "AMD with Radeon", además de la típica nota del vendedor donde aparecen tipificados los irrelevantes datos del procesador como por ejemplo "Intel B-815" o "AMD E-450", los cuales no nos dicen absolutamente nada, pero que ocultan muy bien una terrible información.

En este caso, la serie "B" de Intel es peor que un "Celeron" (aunque los programas de identificación de hardware lo etiqueten como tal). Con dos memorias caché de tan solo 256KB y 512KB respectivamente y una tercera de 2MB, además de un bus de datos de tan solo 100MHz.


En cuanto a AMD, su serie "E" es aún peor, ya que cuenta únicamente con dos memorias caché de 128KB y 1MB respectivamente. La velocidad del bus es de 200MHz, que aunque sea el doble comparado con el procesador de Intel que vimos antes, no deja de ser una auténtica porquería.


Además para terminar de rematar el tema, los montadores de dichos portátiles suelen incluir algunos elementos atractivos para el comprador, como por ejemplo 8GB de RAM o bien discos duros de 1TB. De esta forma el cliente piensa que será un chollazo y lo que no saben es que el procesador que llevan es peor que el de cualquier miniportatil.

En definitiva, mucho OJO con lo que vais a comprar y no os fieis de los vendedores de los centros comerciales o terminareis tirando el dinero a la basura.